Hotel Oblu Xperience Ailafushi 4*
Servicios principales
-
Wi-Fi
-
Servicios 24 horas
-
Piscina
-
Playa privada
-
Fitness/Gimnasio
-
Actividades
-
Spa y relajación
-
Comida/Bebida
-
Prohibido fumar
-
Agradable para niños
-
Aire acondicionado
-
No se permiten mascotas
Ubicación
Los huéspedes del animado Hotel Oblu Xperience Ailafushi Malé, de 4 estrellas, pueden disfrutar de acceso al Okobe Thila, enclavado a tan solo 50 metros. Enclavado a unos 4 km del Punto Manta, este resort está dotado de 268 habitaciones con vistas a la playa.
Este hotel cómodo es un lugar ideal para alojarse gracias a su ubicación animada en Malé. El Atolón Tulagiri está ubicado a unos 25 minutos a pie del Oblu Xperience Ailafushi Malé.
El alojamiento está dotado de habitaciones con una zona de estar que incluyen una plancha y tabla de planchar, aire acondicionado, además de una tv de pantalla plana con canales vía satélite. Además de un bidé, un inodoro separado y ducha, las comodidades de baño incluyen secador de pelo y albornoces. Para mejorar tu estancia, se incluyen detalles como un bidé, un inodoro separado y una ducha, así como un secador de pelo y albornoces.
Se sirve un desayuno vegetariano gratuito en el restaurante a la carta. Los restaurantes Element X y Copper Pot Truck ofrecen una amplia variedad de cocinas en el establecimiento, incluyendo la internacional y la marinera. Hay un bar lounge en el establecimiento.
Reseña de un crítico de hotel
Si eres un amante de la buena comida y el descanso en un entorno de ensueño, el OBLU Xperience Ailafushi es el paraíso que estabas buscando. Desde el momento en que llegamos, el personal nos recibió con una sonrisa y un cóctel de bienvenida que nos transportó a las Maldivas. Nuestra villa sobre la playa era un refugio de paz, tranquila y cómoda, con vistas impresionantes al atardecer que hacían cada noche especial. El desayuno buffet era variado y delicioso, combinando opciones locales e internacionales que satisfacían hasta a los paladares más exigentes, perfecto para comenzar el día con energía. Además, la atención al detalle me fascinó: el servicio a la habitación incluía hasta un cepillo de dientes y pasta, ¡por si acaso! Y no puedo dejar de mencionar el restaurante submarino, que aunque tenía un costo extra, cada plato valía la pena; una experiencia única que deleitó mis sentidos. La piscina y la playa estaban siempre bien cuidadas, permitiéndonos relajarnos y disfrutar de la naturaleza sin aglomeraciones, lo que hizo que nuestro viaje fuera aún más placentero. Sin duda, un lugar que me robó el corazón y al que espero regresar.