Hotel Oblu Xperience Ailafushi 4*
Servicios principales
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Wi-Fi
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Servicios 24 horas
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Piscina
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Playa privada
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Fitness/Gimnasio
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Actividades
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Spa y relajación
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Comida/Bebida
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Prohibido fumar
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Agradable para niños
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Aire acondicionado
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No se permiten mascotas
Ubicación
Los huéspedes del Hotel Oblu Xperience Ailafushi Malé, de 4 estrellas, pueden disfrutar de acceso al Okobe Thila, enclavado a tan solo 50 metros. Este resort está dotado de 3 restaurantes de cocina de fruits de mer, internationale y locale y está ubicado a 4 km del Punto Manta.
A unos 25 minutos a pie del hotel llegarás al Atolón Tulagiri.
Las habitaciones del Oblu Xperience Ailafushi Malé, que incluyen una zona de estar, ofrecen una tv de pantalla plana con canales vía satélite. Los elementos esenciales de las habitaciones incluyen una plancha y tabla de planchar, aire acondicionado, además de equipo de café y té. Los huéspedes pueden usar un bidé, un inodoro separado y ducha, además de secador de pelo y albornoces.
Cada día se sirve un desayuno gratuito en el hotel Oblu Xperience Ailafushi Malé. Los huéspedes pueden disfrutar de la cocina internationale en el restaurante Element X, con vistas al mar. Hay un bar lounge y un restaurante à la carte en el mismo establecimiento.
Reseña de un crítico de hotel
Si eres un amante de la buena comida y el descanso en un entorno de ensueño, el OBLU Xperience Ailafushi es el paraíso que estabas buscando. Desde el momento en que llegamos, el personal nos recibió con una sonrisa y un cóctel de bienvenida que nos transportó a las Maldivas. Nuestra villa sobre la playa era un refugio de paz, tranquila y cómoda, con vistas impresionantes al atardecer que hacían cada noche especial. El desayuno buffet era variado y delicioso, combinando opciones locales e internacionales que satisfacían hasta a los paladares más exigentes, perfecto para comenzar el día con energía. Además, la atención al detalle me fascinó: el servicio a la habitación incluía hasta un cepillo de dientes y pasta, ¡por si acaso! Y no puedo dejar de mencionar el restaurante submarino, que aunque tenía un costo extra, cada plato valía la pena; una experiencia única que deleitó mis sentidos. La piscina y la playa estaban siempre bien cuidadas, permitiéndonos relajarnos y disfrutar de la naturaleza sin aglomeraciones, lo que hizo que nuestro viaje fuera aún más placentero. Sin duda, un lugar que me robó el corazón y al que espero regresar.